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El molino y la cruz

Inv.: Javier Tolentino, Ramón Barea.


El  molino y la cruz es una joya  para los ojos. Con una espectacular dirección de arte, inspirada directamente  en el cuadro El camino al calvario pintado por Pieter  Brueghel, Lech Majewski convierte el lienzo en espacio y las pinceladas en carne para dar vida a  esta  compleja obra del misterioso pintor flamenco eclipsada en el  Kunsthistorisches  Museum de Viena por su colocación junto a la célebre  representación de La  torre de Babel. Majewski descongela el  tiempo para ofrecernos una  explicación iconográfica de todos los  personajes que pueblan el  universo bruegheliano, como en la utilización  del molino, ese motor  económico de la Europa  tardomedieval, cuyas  aspas Brueghel relaciona con la cruz de Cristo; pues al  igual que este,  el molino se encuentra entre en el cielo y la tierra y  convierte las  fuerzas divinas (el viento), en alimento físico (el pan). El  proceso  casi detectivesco podría recordar a la maravillosa Ronda de noche rodada por Peter Greenaway, pero El molino y la cruz opta por el  recurso del tableau vivant más  literal, mostrándonos lo que habría ocurrido justo antes y justo  después de que  la escena fuera inmortalizada en la pintura. La historia  del arte hecha arte.


SESIÓN 2132 - 09/04/2013
EL MOLINO Y LA CRUZ ∙ Polonia / Suecia ∙ 2012 ∙ 92 min.
Dir. Lech Majewski ∙ G. Lech Majewski y Michael Francis Gibson ∙ Fot. Lech Majewski y Adam Sikora ∙ Mnt. Eliot Elms y Norbert Rudzig ∙ M. Lech Majewski y Józef Skrzek ∙ Int. Rutger Hauer ∙ Charlotte Rampling ∙ Michael York